
Trastorno depresivo resistente
Se habla de depresión resistente a la depresión que no responde a las estrategias de tratamiento habituales, existe una respuesta insuficiente a pesar de la utilización de una estrategia farmacológica adecuada. A pesar de los avances farmacológicos aún son muchos los pacientes que no responden al tratamiento antidepresivo o lo hacen de forma parcial.
Antes de llegar a la conclusión que una depresión es resistente al tratamiento, se intenta curar casos de depresión mayor con diferentes métodos y medicamentos.
La depresión es un problema de Salud de primera magnitud que afecta a unos 300 millones de personas en el mundo y produce una enorme morbilidad y discapacidad además riesgo aumentado de mortalidad por suicidio.
En los pacientes depresivos que cumplen criterio de resistencia existe: Mayor afectación por la enfermedad con afectación funcional más importante, mayor morbilidad y costes económicos incrementados, mayores incidencias de intentos de suicidio y suicidio consumado.
Alternativas:
En la depresión resistente, la combinación de la psicoterapia con el tratamiento antidepresivo es un método bien respaldado, ya que mejora las tasas de remisión y reduce la recaída y la recurrencia a largo plazo. Recomendado en todos los momentos del tratamiento. La experiencia del terapeuta, el tipo de psicoterapia utilizado, el cumplimiento del tratamiento y el número de sesiones, son las principales variables para tener en cuenta. Las orientaciones psicoterapéuticas que han sido estudiadas en ensayos combinados en el tratamiento de la depresión son la terapia cognitivo conductual, la psicoterapia interpersonal. en menor medida, la psicoterapia psicodinámica.
La Estimulación magnética transcraneal, el objetivo es aplicar estimulaciones repetitivas para modular la actividad cortical y estimular el área del cerebro asociada con la regulación del estado de ánimo. Se ha utilizado como una alternativa para la depresión. A diferencia de ésta no requiere anestesia y es indolora a pacientes conscientes.
La ketamina es un fármaco clasificado como anestésico disociativo que se utiliza comúnmente en procedimientos quirúrgicos. Se han obtenido resultados prometedores con una eficacia antidepresiva robusta y rápida, dentro de la primera hora post administración y hasta 7 días posteriores. Los efectos secundarios observados con la aplicación de la ketamina son cefalea, mareo, disociación, aumento de la tensión arterial, náusea, sedación. Afortunadamente, estos efectos son transitorios y se resuelven espontáneamente en menos de una hora de la intervención.
El aerosol nasal de esketamina se usa para controlar la depresión resistente al tratamiento (depresión que no mejora con tratamiento). También se usa junto con otro antidepresivo, por vía oral, para tratar los síntomas depresivos en adultos con trastorno depresivo mayor (TDM) y pensamientos o acciones suicidas. La esketamina pertenece a una clase de medicamentos llamados antagonistas de los receptores de NMDA. Su acción consiste en cambiar la actividad de ciertas sustancias naturales en el cerebro. La esketamina se debe usar en un centro médico, bajo supervisión de profesionales de la salud.
